K R E O Astrología Creativa Palermo C.A.Buenos Aires /Argentina.
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E N T R E V I S T A a M.Victoria Zain:: Espiral del Tiempo:: Por Laura Etcharren, socióloga,
analista de medios de comunicación. 2007.
"Además de la descomposición
social y de la pérdida de lazos de solidaridad antes constituidos,
el mundo moderno enfrenta una crisis que también afecta los sistemas
de creencias. Razón por la cual, al mismo tiempo que se agudiza
el escepticismo, algunas creencias se desvanecen y otras surgen. No obstante,
persisten naturalmente otras ciencias milenarias que se revelan a través
de nuevas cosmovisiones. Eso implica que, paulatinamente, la construcción
de la subjetividad de los individuos se vaya modificando en esta modernidad
líquida como la llama el sociólogo Zygmunt Bauman y a la
que por supuesto el blog adhiere. Entonces, para ahondar más rigurosamente
en el tema de las creencias, la actividad multidisciplinaria es indispensable
y reveladora porque nos permite explicar cómo objetividad y subjetividad
conforman una relación dialéctica. Victoria Zain será la encargada de
guiarnos en esta investigación que hoy Blog Laura Etcharren propone
y que los invita a compartir. Tiene 32 años y representa a la nueva
generación de astrólogos que tienen como premisas básicas
la creatividad y el asombro".
¿Cómo definís
la astrología?
La Astrología funciona como un lenguaje
vivo que refiere a la interconexión dinámica y misteriosa
de “lo que existe” (desde el punto de vista de nuestra subjetiva
experiencia espiral de tiempo y realidad). Por lo mismo, la defino como
una ciencia contemplativa, de esas cuya sintaxis es en primera persona,
que vincula lo observado con el observador.
¿Qué es la astrología
creativa?
Es mi intento de poner en primer plano el
hecho que somos co-creadores de nuestra
propia experiencia, en niveles intra-personal,
inter-personal y trans-personal.
Y te pongo brevemente en contexto: cuando entras en el mundo de lo astrológico
a pispiar la estructura de la conciencia, lo más normal es ponerte
a leer a la gente y a los hechos en términos de “condicionamientos”.
Entonces sabrás como es: se usa la astrología para jugar
a predecir (“¿qué me va a pasar?”) ó
para describir (“¿quién soy?”), lo cual, en
mi opinión, es una vista parcial del proceso de la vida, por lo
tanto un handicap no sólo para la disciplina astrológica,
sino para nuestro desarrollo como personas.
¿Existen condicionamientos? Claro que
sí, los estudiamos desde las distintas disciplinas humanas; y en
la carta natal leemos un mapa de nuestros condicionamientos. Pero creo
que hay otra vuelta práctica para darle al problema del determinismo
y el libre albedrío: y es, en primer lugar, la posibilidad de darnos
cuenta de las zonas automáticas para entonces si, empezar a cambiar
alguito sobre nuestra realidad intra/ inter/ y trans-personal.
Cuando nos hacemos disponibles a la toma
de conciencia y al cambio, entonces se revela el potencial de la astrología
como una herramienta para acompañar los procesos creativos. En
este sentido, la contemplación de los tiempos subjetivos a través
del estudio de la propia carta natal, y de los tiempos colectivos a través
del estudio de los tránsitos (lo que llamo “espiral del tiempo”,
o energía de presente), favorece expresiones más creativas
de nuestras posibilidades, y luego, la toma más lúcida de
decisiones.
Estoy experimentando con estas creencias,
y es lo que llamo astrología creativa.
¿Cuáles son los hechos
o tal vez las cosas que te motivaron a crear un espacio de comunicación
para desarrollarla y compartirla con los lectores?
Además de ciertos hechos puntuales,
durante los últimos años tuve una serie de experiencias
no-ordinarias de ser consciente que fueron sintetizando mi aprendizaje
de toda la vida en una vista singular, que sigo desarrollando y poniendo
a prueba semana a semana. Es un desafío muy enriquecedor que mi
espejo sean desconocidos internautas. Los lectores que enganchan son desde
luego aficionados a la contemplación, y muy a menudo conocen a
la astrología solamente a través de los prejuicios colectivos.
Por eso, también, valoro dar a conocer la ciencia que practico,
que a mi vista es tan antigua como sofisticada.
Al leer tu blog, además de
sensaciones y percepciones se observa un sentido objetivo acerca de las
construcciones sociales. De lo cual deduzco, una línea divisoria
que marca una nueva tendencia en el campo astrológico.¿Cuáles
son entonces las diferencias que existen entre la experiencia que presentas
en tu sitio y aquella astrología que podríamos llamar tradicional?
La nueva tendencia se define en el paradigma operativo desde el cual describo
la experiencia de realidad. Con mi trabajo participo en el i n t e n t o -bien
de este tiempo- de movernos desde la construcción mecanicista y
predeterminada de quién somos como individuos y como colectivo,
hacia una construcción de universo co-creativo y orgánico,
de tendencias y elecciones automáticas o deliberadas, que describen
antiguas tradiciones y nuevas ciencias.
En cuanto a mi sitio particular,
pienso que la mejor diferencia es que construyo un lector no-astrólogo
inteligente. De cualquier forma te llamo la atención sobre lo que
llamas “astrología tradicional”: usamos esa rúbrica
para la disciplina que define las bases estructurales del lenguaje astrológico,
y como tal, ¡es como un título de honor! Probablemente te
referís a lo que podemos llamar “literatura astrológica
de los medios masivos de comunicación”.
En los magazines televisivos nunca
falta una astróloga que repasa qué les sucederá a
las personas de cada signo y también revelan el planeta por el
cual están regidos en ese momento. Si tuvieras que definir ese
modo de transmitir el conocimiento astrológico ¿Cómo
lo harías? ¿Te parece serio?
¡Tan serio como los magazines televisivos!
¿Existe una continuidad para
todos los signos o vale más individualizar?
Hay desarrollos arquetípicos, impersonales
y válidos para todos, pero cada carta natal es un universo singular
de co-creación intra/ inter/ trans-personal.
¿En qué lugar del espacio
social ubicas la astrología?
La Astrología está saliendo
muy de a poco del “mundo de las sombras” y de siglos de maltrato,
durante los cuales sobrevivió como “ciencia oculta”.
En algunos países de Europa es carrera universitaria. En Australia
hay un movimiento increíble. En Argentina, es la Fundación
Centro Astrológico de Buenos Aires -dedicada a la enseñanza
de la astrología tradicional- que pone la primera posta, en la
década del 60. Desde entonces se multiplicaron los espacios de
enseñanza privados y particulares de diferentes ramas de la astrología.
Casa XI, el más prestigioso
en la actualidad, con cuatro años de formación básica
y postgrados, en un encuadre de tendencia psicológica, tiene más
de un centenar de egresados anuales. En los noventas la actual Gente
de Astrología instala en Buenos Aires los congresos internacionales
para promover el desarrollo de la investigación. El proceso de
apertura tiene otro reciente mojón histórico: el 30 de julio
pasado nació la Personería Jurídica de la Asociación
Argentina de Astrología. La inquietud de insertarnos en
la comunidad como profesionales es un proceso que le falta decenas de
años de trabajo, pero ya se está corporeizando.
Por lo general, cuando se habla de
astrología surge la idea del pensamiento mágico ¿A
qué se debe?
Indudablemente, a la ignorancia. Lo que muestran
los medios de comunicación es una caricatura de la astrología.
Conforme a tus experiencias ¿Qué
lugar ocupa el pensamiento mágico en la vida de los individuos?
Y ¿Cuánto influye lo individual en lo colectivo?
¿Será la genuina expresión
del conocimiento profundo que todos traemos, de que todo esta conectado?
Para abordar este asunto es útil entrar en el terreno de los estados
de conciencia. Como clasificación básica te propongo
los tres grupos de Ken Wilber: 1° estadíos pre-personales,
pre-racionales, pre-convencionales / 2° estadíos personales,
racionales, convencionales / 3° estadíos trans-personales,
trans-racionales, trans-convencionales. Cuando hablamos de “pensamiento
mágico” nos referimos al primer estadio, que a grandes rasgos
interpreta la conexión en términos de “influencias
animistas”: planetas, espíritus, santos, mala onda, lo que
sea. Con la techné del estadío personal y su vista mecanicista
del universo material buscamos pruebas de esa conexión en el espacio
vacío y no la encontramos, entonces juzgamos: no existe cosa tal
como “influencia” de planetas, y por lo tanto negamos su existencia
y decimos: es superstición, “quienes creen en la astrología
son presa del pensamiento mágico” Y de paso nos lastramos
un mundo disociado, chato, vacío y sin sentido.
En los estadíos trans-racionales,
volvemos a prestarle atención a la sensación de interconexión.
Empezamos a vislumbrar la existencia de los entrelazamientos entre las
distintas esferas de lo real, que no están solapadas entre si,
sino que interactúan en una dinámica que Jung llamó
sincronicidad. Y así ingresamos
en el paradigma holográfico
donde los distintos planos se afectan mutuamente. Desde esta vista, lo
individual y lo colectivo son procesos mutuamente intrincados.
¿Consideras que el imaginario
colectivo además de cargas racionales posee cargas místicas?
¡Yo diría que el imaginario
colectivo, además de poseer cargas místicas, posee cargas
racionales! Pero me parece que deberíamos afinar el lenguaje para
seguir desarrollando el tema. Concibo la racionalidad como sólo
un aspecto del ser, idolatrado como si fuera todo lo que existe. Es interesante
un textito del fallecido físico David Bohm, “Sobre el Diálogo.”
Dentro del campo intelectual abundan
los prejuicios con respecto a las creencias. Resistencia con todo aquello
que no se puede comprobar empíricamente. Sin embargo, hay una tendencia
sostenida a recurrir a la astrología para definir hechos de la
vida cotidiana. Para ver cuáles son los pasos ideales a seguir.
¿A qué atribuís esa contradicción?
Para mi no es una contradicción sino
la expresión de distintos niveles de comprensión de la experiencia
de lo real, y del síntoma clarísimo de que por más
intelectual que uno se defina, necesitamos darle sentido (cognitivo y
sentido) a la experiencia de vivir.
La astrología en manos de un buen coacher es una herramienta útil.
Otra cosa: el lenguaje astrológico
no contradice la razón, sino que la lleva un paso más lejos.
Al ser la nuestra una sociedad acomodaticia,
¿Evaluaste la posibilidad de que las creencias sean utilizadas
de acuerdo a una cuestión de necesidades?
Desde lo abstracto, me parece que las creencias,
por naturaleza, están diseñadas para ser útiles.
Su función es administrar y digerir la experiencia de realidad
de la forma más saludable y orgánica posible. En el momento
en que dejan de ser útiles y orgánicas, se vuelven dogmas
de fe. En mi opinión, este es el problema: está en cada
uno evaluar cómo usa las creencias cotidianamente.
¿Cuanto hay de cierto sobre
la relación que los políticos entablan con la astrología
para delinear sus actividades?
Es un hecho histórico:
la astrología, desde sus comienzos, fue un instrumento usado para
gobernar. Hasta donde sé, se recrea continuamente.
Además de la necesidad de
indagar por curiosidad en todos aquellos terrenos que tienen que ver con
lo mágico y misterioso. ¿Cuál es el verdadero motor
que posee la astrología para captar la atención de la gente?
Lo que yo creo y defiendo:
el sentido de que todo está conectado y de que cada uno es un pulso
vital en un sistema humano que quiere empezar a sanar la enfermedad de
la disociación.
Por otro lado, lo que quieras encontrar en
la astrología no se separa de los deseos que perseguís para
vivir. Para otros, por ejemplo, puede ser atractiva la sensación
de poder, o de control. O la necesidad de confirmarse a sí mismo
o de encontrar la justificación de su destino predeterminado en
vez de hacerse cargo de tomar una decisión (...)
Recorriendo tu blog también
encuentro racionalidad. Análisis de los estados individuales a
través de una escritura rigurosa que no escapa al cientificismo.
Razón por la cual, me gustaría conocer los parámetros
que utilizas para no alejarte de lo objetivo y establecer así una
relación dialéctica con un sistema de creencias.
La Astrología es un lenguaje de una
sintaxis simbólica, es decir:
viva, abierta, multidimensional, pero cada letra es precisa. Cuando escribo
sobre la carta de una lunación, me esfuerzo por ser lo más
rigurosa y lo más impersonal posible. Eso sí: estamos dentro
de los parámetros de una ciencia, una de naturaleza contemplativa,
es decir: que no separa lo observado del observador. Esto significa que
cuando interpreto la experiencia de realidad a la luz de la sintaxis astrológica,
se juega mi experiencia como ser humano. Es inevitable.
¿Apelas a la memoria emotiva
al momento de plasmar los cambios, las experiencias y los replanteos que
se producen con los cambios lunares?
Es inevitable. Como el actor,
que para interpretar un papel recurre a su materia prima muy personal:
sus emociones. Uso no sólo mis emociones, sino también mi
conocimiento, mi sentido, mi tiempo, para hablar de los patrones de una
carta de lunación. De otro modo, no es posible la identificación:
te encontrarías con un texto vacío de espíritu.
¿Por qué las creencias
determinan la construcción de la subjetividad de los individuos
en un mundo moderno y globalizado?
Las creencias son un ingrediente
abstracto de nuestra totalidad. Son tan determinantes de la experiencia
de lo real como nuestra necesidad de alimento. El punto es: ¿cuál
es la calidad del alimento? ¿Tus creencias te abren posibilidades,
o te encierran en una idea estéril de lo que sos, y de lo que es
el mundo?
En el marco de esta sociedad moderna
y contemporánea y luego de haber llegado a esta instancia del camino,
la astrología ¿es ciencia o disciplina?
Ciencia, disciplina, arte, oráculo,
es tan compleja que en mi opinión, no corresponde optar por una
rúbrica.
¿Por qué?
La Astrología es una ciencia antigua
y que en mi opinión, está en pañales. Los pilares
cognitivos que le dan cohesión siempre fueron “abstractos”,
difícilmente explicables en términos de la lógica
racional cartesiana, más explicables en términos de “lógica
de ensueño”. La comprensión de lo misterioso del hecho
astrológico se da en la meditación, e interpretar este misterio
no puede ser otra cosa que arte. Y es disciplina, método, creatividad.
Existe la posibilidad de que la mélange
sea profesional. Pero yo creo que con el tiempo (siglos tal vez) el avance
de las nuevas ciencias de vanguardia que conciben la realidad holográfica
favorecerá la aceptación de la astrología como una
ciencia con todas las letras. Una ciencia contemplativa.
¿Cabe la posibilidad de teorizar
sobre la astrología que manejas o hacerlo implicaría caer
en lugares comunes que nos alejan de lo que vos has dado en llamar “el
primer experimento de astrología creativa para alinearnos deliberadamente
con el Espiral del Tiempo.”?
Por ahora estoy experimentando. La interpretación
ocurre, es inevitable. Probablemente cuando el experimento finalice, haya
tomado forma una especie de teoría, no con conclusiones, sino con
inconclusiones provisorias. El hecho astrológico es misterio. Y
esto quiere decir que lo que hoy interpreto como real, lo más probable
es que mañana ya no lo vea así. Nada nos quita la dicha
de que bailemos con esta creencia.